Mañana

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida” (Woody Allen)

 Un día más me he levantado con la emocionada intención de volver a ser feliz tal como creí haberlo sido en un pasado soñado, enfrentarme con júbilo a ese único futuro tangible que es el hoy o, como mucho, un mañana donde quepa la eternidad entera. Algo habrá tenido que ver el que estas últimas semanas me las haya pasado recobrando -más que buscando- mi propio tiempo perdido, inmerso en el universo proustiano mientras leía los ¡siete tomos! de esa su novela-catedral1, la cual -por si cupiera alguna duda- me ratifica en algo que, no por intuido, conviene tenerlo siempre bien presente: que todo es finito, que el universo y la perpetuidad caben en una brizna de hierba o que solo nuestros sueños e ilusiones pueden aspirar a la eternidad. Una infinitud sustentada en la esperanza de que perdure al menos este fin de semana, o sea, mañana. Seguir leyendo