Desfases

El aburrimiento da la capacidad para experimentar el presente” (Martin Heidegger)

 Recuerdo como si fuera ayer una anécdota, acontecida allá por los años 70, de esas que bien merecen ser elevadas a categoría. En una visita familiar de unos parientes más o menos lejanos, mi padre le inquiere a un medio primo suyo (con un cierto grado de deficiencia o minusvalía mental) por la razón que le lleva a lucir en la muñeca un reloj que no funciona. La respuesta que escuché en primera persona, y que aún guardo en la memoria, es digna de Petronio (el que fuera nombrado por Nerón consejero de estilo o árbitro de la elegancia): “No, no funciona, pero hace bonito”. Desde que Marcel Duchamp hubo estampado su firma sobre un mingitorio y lo re-significara como Fuente, no había conocido de cerca un ejemplo tan preclaro de iconoclasia y, por ende, de modernidad. Origen y ejemplo de ese ready-made –arte u objeto encontrado- de las vanguardias y antecesor, más que preludio o antecedente, del desfase posmoderno que hoy nos confunde. Seguir leyendo